Can urbano

Descender de una jauría errante
para descubrir en la alcantarilla
el sabor del pasado

todos los mares el mar
y yo aca naufragando

entre la arena y la cal
entre tu mano y mi mano

un perro mudo de aullidos
ante la luna llorando

 

 

Instrucciones para ser un héroe anónimo

Consigue un pote de betún y úntalo en tu rostro.
Vas a hacer tus cosas como si fueras invisible, con sigilo.
Haz lo que hagas por amor a un valor supremo
como Dios, el Amor, la Patria, o por una Ideología.

Eres para todos menos para ti y los tuyos.
Piensa que tus logros serán un bién para muchos que no tú.
En el mejor de los casos,
te conformarás con amor como toda paga.

Tomarás un arma. Un cuchillo.
Cosecharás el odio.
Provocarás el dolor ajeno.
Te arrastrarás en el barro de trincheras por la noche.
Te pintarás la cara de negro.
Contendrás la respiración.
Le dirás “adiós” a todo.
Matarás con un cuchillo caliente.

Serás despedazado hasta que tus partes
se conviertan en lodo rojo, carne y huesos.

No tendrás nombre mientras vivas;
cuando mueras,
le pondrán tu nombre
a otro que no fuiste.

El boludo que se acordaba de todos los ruidos


-Ud. sufre de ecomnemes. Esas cosas que escucha Ud. solo son recuerdos que han quedado reverberando, por así decirlo, en su cabeza.

-¿Pero que dice? ¿que lo que entró por mis oídos sigue rebotando aquí adentro después de tantos años? Mire, cada tanto  escucho un tipo diciendo “¡Puje, puje!”, un bebé llorando y luego algo horrendo.

-¿Horrendo?

-Si. Unas mujeres cuchichean y dicen que “se parece a El Otro”.

Los recuerdos se van acumulando en su cabeza y poco a poco ya no puede escuchar la voz de su conciencia. Su mente es un batifondo, parece el ensayo de una orquesta juvenil de principantes en medio de una huelga céntrica. En su cabeza se mezcla todo: la risa de la mujer que amó, los ruidos de la fábrica donde trabajaba, un pesado del fútbol que siempre decía “pasala”, los disparos en las manifestaciones, los cubiertos apilándose de las pizzerías del centro, el bufido neumático de los colectivo. El tipo no aguanta más tanto ruido, deja de escucharse a sí mismo y pierde la conciencia de sí, la capacidad de reflexionar. Pero antes de volverse loco, se faja un tiro.Lamentablemente tiene la cabeza tan dura que la bala queda alojada adentro y queda medio tarado.

Asi que vive el resto de su vida de mierda con un sonido de disparo rebotando en la cavidad craneana.